Lun, 04/07/2016 - 12:30

El Hospital de Quintero comienza su proceso de Acreditación el año 2009. Tal como ocurrió a lo largo del país, el proceso comienza con titubeos y vacíos en cuanto a la implementación y la traducción práctica de los significados que contenía el proceso. El avance del tiempo permitió ir destrabando el proceso, mirarlo en perspectiva y más importante aún incorporar a la comunidad hospitalaria como principal recurso para el logro de la meta. 
 
Durante estos años, se invirtieron grandes cantidades de horas y esfuerzos en el desarrollo de protocolos y documentos desarrollados principalmente por el personal clínico que supo, no sin costos,  sacar adelante la tarea de formalizar procedimientos realizados, y que establecerían las bases del cómo se instalaría el proceso de Acreditación y de cómo se trabajaría la cultura de calidad.
 
El proceso es liderado por el Comité de calidad del hospital, con importante liderazgo de su referente y la dirección del hospital. El mismo dadas las características del proceso sufre varios cambios y crisis las que debe sortear intentando mantener intacto los logros y objetivos del mismo. Ya hacia fines del año 2012 se incorpora al equipo una dupla psicosocial para otorgar impulso en el ámbito del recurso humano. Se trabajan estrategias comunicacionales y la democratización de las decisiones. Siempre bajo el alero de la dirección de la Matrona Leonor Arias, se fortalecen la labor de los encargados de calidad por servicio proporcionando la posibilidad de sumar actores al proceso y permitiendo al propio comité de calidad asumir el rol de apoyo más que de evaluador. Así, se implementan ejercicios de auditoría, trabajo grupal por unidades, evaluaciones externas e incorporación de la empresa externa como acciones concretas que permitieran el logro del objetivo.
 
Es a finales del 2014 en reunión con jefes de servicio, encargados de mejora continua, dirección y el comité de calidad y bajo el amparo de los resultados de las evaluaciones que se decide presentar el Hospital de Quintero a acreditación.
Sin embargo, en marzo del 2015 el Hospital tiene un cambio de dirección que pondría un nuevo desafío al comité.
 
Pues, ad portas de la presentación de los antecedentes a la Superintendencia para postular a la acreditación se requiere la detención para al análisis y evaluación de la decisión. Sin embargo, la dirección entrante otorga al comité la suficiente autonomía y apoyo como para seguir adelante con el proceso planificado, este momento junto con el de la acreditación misma el momento más complejo institucionalmente hablando.
 
Tras la asignación de la entidad acreditadora, se cierran los procesos de documentos y las fuerzas se centran en otorgar continuidad y coherencia a las prácticas clínicas y generales. Cobra importante protagonismo además el apoyo otorgado por la referencia de Calidad del Servicio de Salud Viña del Mar – Quillota, liderado por Valia Sandoval y su equipo, quienes no sólo cumplen un rol técnico sino que también de contención frente a las muestras de cansancio, estrés y preocupación por parte del comité y los encargados de mejora continua de los servicios.
 
Los días 9, 10 y 11 de diciembre del 2015 el Hospital de Quintero se encuentra en proceso de Acreditación por la entidad Hurtado y Carrasco, días duros y de intenso trabajo institucional. La comunidad se moviliza de manera importante, pregunta curiosa, inquieta. Le preocupa que todos los esfuerzos tengan el resultado esperado. Al cierre del proceso existe cierta seguridad inquieta.
 
La espera fue larga, coincide con el periodo estival y los resultados son ansiados. Así es como a inicios de marzo la Superintendencia libera el informe final señalando que el Hospital de Quintero ingresa al registro de prestadores acreditados con el número 222, con el logro del 88% de características cumplidas. La comunidad recibe con alegría la noticia, con satisfacción y también con orgullo. 
 
Esta sensación viene de la mano con los nuevos desafíos, el trabajo de la re acreditación, la reestructuración del comité de calidad. El otorgamiento de horas necesarias y la incorporación de personal suficientes para responder a las nuevas exigencias que permitan mantener el logro alcanzado. 
 
Así se cierra esta parte del proceso, la calidad y la seguridad del paciente no puede esperar, no se le puede dejar de lado, pues este hospital entiende que esta política es la traducción de hacer de la Salud Pública un lugar de encuentro entra la dignidad y los usuarios.
 
Fuente : Subdepartamento de Calidad y Seguridad del Paciente
Servicio de Salud Viña del Mar – Quillota